CATETO EN BANCO
No hay nada peor que creerse mejor que el resto. Más culto, más inteligente, más elegante e incluso más guapo.
Don Enrique decía que la inteligencia y la habilidad para conducir son las cualidades que mejor repartidas están por el mundo, ya que cada cual se cree estupendo al volante y, sin…
EL QUE NO LLORA…
El Citroën Ocho familiar iba cargado hasta las manillas. Una baca prestada con cuerdas y pulpos elásticos portaba varias maletas y otras tantas cajas de cartón llenas de efectos personales. El viaje desde Sevilla hasta Valencia sería largo y definitivo. Papá llevaba varios meses trabajando en la editorial y ahora, con…
SOGTULAKK
La gran jaima rebosaba gentío. Las bailarinas contoneaban sus caderas al ritmo del laúd y los platillos, alrededor de la pantagruélica mesa atestada de néctares y ambrosías. Patas brillantes de cordero, jarras infinitas del mejor vino, sedas en los vestidos, ojos lujuriosos y el gran sultán, en su atalaya de cojines bordados de Persia,…
CON LAS TRES ESES
L levo más de dos meses metido en casa sin salir apenas. En diciembre la espalda me dio un aviso que desoí y, como carbón a los niños desobedientes, el día de Reyes me trajo la temida lumbalgia, a la que siguió la fatídica ciática que creía olvidada para siempre después…
BOCABAJO
Siempre me he sentido un espectador; a veces, incluso, un impostor de un legado del que carezco.
Nací en esta increíble ciudad que lleva sus tradiciones hasta el más absoluto de los límites de la pasión y la entrega, aunque mis orígenes sean forasteros.
Esta mañana, despertó mi atención un vídeo —desde la…
LUGARES COMUNES
E stos días atrás, las lumbares me han dado la lata y, con el miedo a una recaída o a que volviera la temida ciática, he parado el ritmo de entrenamientos .
Ayer, por fin, salí de nuevo a probarme y, en vez de correr por el paseo marítimo a lo largo de…
DÍA DEL PADRE
Se supone que sueños y memoria son en tecnicolor, pero mi infancia, delante de una tele, la recuerdo en blanco y negro. La hora de irse a la cama coincidía con una peli de uno o dos rombos o con una serie que solo veían mis padres y que, a la mañana…
ME ENCANTA IR AL DENTISTA
El dolor de muelas se hacía insoportable, apenas me dejaba dormir. Al día siguiente acudí a clase con un pedazo de algodón empapado en colutorio tapando el enorme hueco que la caries había socavado. Ese remedio casero improvisado para, al menos, evitar que de mi boca emanase la podredumbre que…
PUBLICITARIO VS. PUBLICISTA
T ras la Expo del 92, más perdido que el barco del arroz, continué en el departamento de aduanas de la transitaria, que me había contratado para cubrir la gran demanda de despachos y transportes que la Universal había generado en Sevilla.
Descolgado de cualquier carrera y sin tener la selectividad, decidí…
EL GRAN SALTO
Barbate, ya sin el de Franco, en el año 2000, era una ciudad bulliciosa, marinera y chocolatera a más no poder. Los coches de alta gama campaban a su aire, mientras que el puerto pesquero seguía con el trajín de las redes, las caras quemadas por el sol y ese olor a…
COLORADO
Un día cualquiera de trabajo, después de comer con un cliente, más que amigo, y mi compañera de oficina, dimos con nuestros huesos en Casa Matias, en la «arenosa» calle Arfe, donde las copas apretadas se acompañan de guitarra flamenca, cante hondo entre maderas viejas, botellas con telarañas y buena charla.
Enfrente de la nave…
SIEMPRE ELLA
Todo era blanco. Y después negro. ¿O fue al revés? Espera, no, no era así; era una línea aquí y una luz allá, ¿era un voy o un vengo? Aquella esquina… Quizás un callejón y al fondo ella.
—¿Ella?
—Sí, ella. La nuestra, la escandalosa, la que mira desde arriba y nunca humilla.
—Vale, sí, me…
