PISTOLAS CANADIENSES
Siempre me han encantado las ferreterías. No concibo un barrio sin una grande y de calidad. Alucino con los cuchillos jamoneros y con las estufas catalíticas. Me encantan las arandelas y los tornillos. ¡Qué gran invento la llave inglesa!
Un día de locos en la terminal de carga del aeropuerto de San Pablo, en…
FANTASÍA OCCIDENTAL
La vida le había sonreído.
Jubilado sin ganas aunque ya sin fuerzas, destacó por el nivel literario de sus querellas, demandas, recursos…, envidia de otros letrados y regocijo para jueces y fiscales.
La lozanía de su mujer contrastaba con su tez apergaminada, su temple erudito y un deambular parsimonioso que lo acompañaba. Pero ¡qué gran…
BIZCOCHOS BORRACHOS
El día había dado para mucho. Los dos compadres volvían de ahogar las penas algo pasados de copas.
El piso alquilado del recién divorciado —un tercero sin ascensor en la frontera con la zona marginal de la ciudad— tenía enfrente un bar de cervezas y tapas a un euro, barra de chapa y suelo…
SANTIAGO
—¿Cómo se llama tu niño? —le pregunté a una conocida al salir de la playa camino del paddock después de la tercera carrera.
—Tiago, se llama Tiago —me contestó entre el gentío y el resoplido de caballos sudorosos por el esfuerzo.
–¡Ah, como yo! Su día es el 25 de julio; el día de Santiago, también…
MI CASA
Mi casa presenta una fachada blanca y relimpia. Es acogedora y, aunque se cuida de extraños, siempre tiene la puerta abierta y las persianas levantadas.
En invierno el muro gordo y alto la protege de las inclemencias y abriga su interior. En verano los toldos sombrean la verticalidad del astro rey, que juega…
SIGUE EL CAMINO
Las dichosas señales siguen su curso. Pero son de mentira. La ciática me apartó de un sendero espiritual que tenía programado. Ya lo haré más adelante.
El dolor residual del nervio peroneo (he sabido de su existencia el mes pasado) no me va a apartar de encontrarme con mi patrón desde El…
¡QUÉ SUENEN LAS CAMPANAS!
Novenas, triduos, vigilias…
Me pierdo entre tantas devociones.
Yo me acerco a las cosas por curiosidad o emoción, pero no me pidáis que además entienda. Puedo ir mil veces a un sitio y a la mil y una percatarme de un detalle invisible hasta entonces, que le da sentido.
—Pásate al final de…
AUREA MEDIOCRITAS
«¡El sentido común!», declamaba la Antoñita. «El menos común de todos los sentidos», remataba — parafraseando a Voltaire— en sus clases de geografía universal de segundo de bachillerato del mítico Instituto Murillo de Sevilla.
Ayer mismo un tío, al que he dejado de seguir en redes porque me llegó a levantar el estómago, promulgaba…
MY WEAPON
Cuando empecé a visitar esta ciudad le puse el pseudónimo de Sin Ley City, aludiendo a la casi homófona capital de Utha, Salt Lake City, que me sonaba de las películas del Lejano Oeste.
Una vez que cojo el desvío de la carretera de Lebrija, me parece que el tiempo se detiene en este…
NI MÁS NI MENOS (III)
Suelo decir que disfruto de dos épocas del año como si perteneciese a la upper class. Una es la Feria de Sevilla y la otra el fin de semana que pasamos en Zahara de los Atunes.
Con la Feria me ocurre desde que empecé a trabajar en la agencia de aduanas…
NI MÁS NI MENOS (II)
Hoy me despierto solo.
Desde la cama enorme escucho a Carolina trastear en la cocina. La ventana abierta con el sol ya fuera acerca a mis oídos el rugido de la ciudad y el trinar de los pájaros que me animan al trajín diario. Al que me resisto con el…
NI MÁS NI MENOS (I)
Después de la primera parte, con el marcador ya a nuestro favor y una Francia de figuras fulgurantes descolocadas, aproveché y me lancé a la calle para conseguir cervezas y viandas que el ajetreado día no me había permitido proveer.
Casi en el tiempo de descuento del supermercado abierto a la…
