REPELUCO
Dos bustos de una pareja africana esculpidos en ébano adornaban el tocador del dormitorio inglés de mis padres. Mi madre usaba el de ella para colocar los collares y peinar las pelucas, muy de moda en los setenta. Las caras eran tan realistas y el color tan negro que me generaba cierto desasosiego mirarlos…
MOMENTO DE INSPIRACIÓN
La vieja máquina Singer, con un motor adaptado para no tener que coser a pedal, compartía espacio con el Power PC de Macintosh en aquella habitación multiusos: el socorrido cuarto de la plancha. También sirvió —para exasperación de mi madre— de cuarto oscuro, en el que instalé la ampliadora Opemus y las…
AQUELLA EXTRAÑA SEÑORA
Más que de un armario empotrado, se trataba de una habitación entera repleta de cosas que olían a naftalina.
Cuando invadimos la casa de la abuela, el cuarto de servicio en el que vivió Lupe (la adorable tata que crio a mi madre y a casi todos nosotros) pasó a ser el…
PUSH & PULL
Noviembre ha pasado volando.
Tendría veinticinco años cuando cogí mi primer avión. Me tocó ventana. Desde entonces trato siempre de elegir asiento con ventana sin tener que pelearme con mis hermanos, como ocurría en los viajes en el coche de papá.
Aquel primer vuelo fue muy emocionante y lo pasé pegado al…
«TIME, IT NEEDS TIME […]»
Qué distinto resulta cómo te ven los demás, la luz que desprendes, de cómo te sientes tú.
Este rollo melancólico costumbrista que me persigue no es más que una capa de maquillaje que tapa mi desvergüenza. Es muy complicado reconocerse a uno mismo, incluso frente al espejo. Definir cuáles son…
SIN COMPÁS
Me duelen mucho las rodillas. He salido sin ganas de jugar a la pelota. De lejos, veo al Barriga aguantar los envites de los que saltan jugando a al cielo voy mientras los de abajo se arquean. La talega de las canicas tampoco quiere gruñir en el bolsillo del pantalón de pana. Sigo…
«UNA AYUDITA, POR FAVOR, UNA AYUDITA»
La última oferta, en tiempo de descuento, hizo saltar al estresado comercial de la silla de su escritorio. Dos pantalones enrollados, dos camisas bien dobladas y un par de jerséis esperaban dentro de la apretada mochila, sobre la cama deshecha, para meter el portátil, el cepillo de dientes, cerrar…
QUINIENTAS PESETAS LA HORA
Lalo era un gigante mal encarado que rara vez sonreía. Mi cuñado, Che, me dijo que fuera temprano y que preguntara por Lalo en la puerta, que ya había hablado con él y que me había metido en la lista de esa noche junto con tres más.
Antes de las nueve…
FONTANEROS Y POETAS
Cuarenta compañeros sentados alrededor de un proyector en la sala de congresos de un hotel en El Escorial arrancábamos una jornada intensiva que duraría dos días. Todos tendríamos nuestro momento de gloria en forma de presentación multimedia, en la que deberíamos sintetizar cuál era nuestra función en la compañía y nuestros objetivos.…
DOS COPAS
Después de mi entrada en solitario y de enfrentarme a las miradas de los presentes, me escabullí como pude tras una copa de cerveza y la charla con el ministro.
La Gala de los Premios Solidarios exultaba glamur, rebosaba de caras conocidas tostadas por el verano avanzado, pero me estaba aburriendo, casi tanto…
PICA
En el duermevela de mi resaca, una gota espesa resbala por el surco esternal, mientras el eco de la fiesta me martillea y mi lengua rezuma la última copa de tinto de anoche.
Noto como se acerca, invisible en el astigmatismo de las sábanas, impertinente para mi oído.
Intento ahuyentarlo, pero estoy pegado al somier, hundido…
CIRROS, ESTRATOS, CÚMULOS Y NIMBOS
«¡ Tómate una copita, hijo!».
«Oye, disculpa, ¿eres modelo?».
«Las palabras se las lleva el viento».
[…]
De nuestra «endeble» memoria fueron saliendo frases lapidarias que evocaban infinitas anécdotas de juventud.
Al juego que propuse esta semana por WhatsApp, un miembro de nuestro grupo respondía que…
