EL RECIBO DE LA LUZ
Otra vez el dichoso duermevela me ha tenido imaginando relatos que no tienen sentido cuando recobro la lucidez. Hasta dos textos completos con frases potentes había plasmado en mi cabeza, aunque a ambos les faltaba el remate. Como a la vida. Cada día puede ser una genialidad o pasar desapercibido,…
QUIEN QUIERE LAS COME…
Estoy harto de comer en la calle.
Esta afirmación es del todo falsa, pero llevo un tiempo que me he olvidado de cocinar potajes. Con tanto trabajo mis hijas se han hecho prácticamente cargo de la intendencia de casa y los pucheros no van mucho con ellas. Anoche me sorprendieron con un…
UNA O NINGUNA
—¿Cuántas veces has ido a Nueva York?
—Una o ninguna.
—¿Y a Londres?
—Pues igual: una o ninguna.
Empiezo el viaje estresado y lo termino encantado.
Londres me ha vuelto loco en todos los sentidos. No sé cruzar las calles, no sé conducirme por el metro. ¡Izquierda, derecha, izquierda, derecha!, ¡ar! No paran de pasar coches de…
PRUEBA SUPERADA
No, en mi casa nunca sobró el dinero.
Los negocios de mi padre lo mismo daban para pasar, por ejemplo, quince días de verano a tutiplén en Valdelagrana, que para quedarnos en Sevilla con el ventilador puesto y hartos de gazpacho.
Uno de aquellos años de vacas flacas, cansados de la fiesta de la noche…
EL CAMINO A CASA
La caja tonta también es fuente de inspiración, muy de vez en cuando.
Eduardo Mendoza en El Hormiguero hablaba de la importancia de la visión periférica para un novelista. Esos retazos de conversaciones y escenas que vas atrapando, sin querer, en tu deambular, y que luego sacas al papel, aunque hayan pasado…
A PESAR DE LOS PESARES
Tengo un beagle de doce años.
Se supone que pertenece a mis hijas. Se supone que deben sacarlo tres veces al día y el tiempo suficiente para que alivie sus necesidades y ejercite su rechoncho cuerpo. Y de tanto suponer al final lo paseo yo, cansado de reñir y para no…
LOS DOMINGOS DE LAS TRES PES
«El día que no tenga hambre estaré muerto o para morirme», solía decir.
— No hay persona más golimbra que tú —le espetó su amigo un día que habían quedado a comer por ahí—. Ese adjetivo no lo había escuchado nunca, pero, por la musicalidad y el contexto, entendió que…
UN TRAJE CUALQUIERA
El sol marcaba el mediodía de un jueves de primavera adelantada. Los alcorques brillaban repletos de naranjas, que inundaban la calle con ese característico olor amargo.
Andaba despacio, casi arrastrando los pies. Sus rodillas y todos sus huesos estaban maltrechos. Demasiados inviernos y noches a la intemperie lo situaban en el calendario…
EL HERMANO
El otro día, en una barra cervecera del barrio de Los Remedios, mientras le entregaba su ejemplar de No busques más, que no hay a mi querido Salvador Suárez, entraron cuatro chavales en chándal a saludar a su profe de mates.
Salva, otro loco que, sin tiempo alguno en su ajetreada agenda de…
LA ESTACIÓN
R ecoger a alguien que llega es siempre un soplo de aire fresco, una alegría.
Si vas con tiempo, dedicarás ese rato de espera a pensar en la persona que viaja, en vuestra historia en común, en todo lo que habéis vivido juntos y en lo que os queda por hacer desde el…
SERÁ PORQUE TE AMO
Llegábamos tarde a verla a la altura de la carretera de Carmona, buscando a unas amigas entre el bullicio. Más o menos disfrutamos de la mitad del cortejo y llenamos media bolsa con caramelos. Un escuadrón de coches de limpieza marcó el final mientras pedíamos una copa en el alféizar de…
MALA SALUD DE HIERRO
D e pequeño tuve la tosferina, que me dejó apartado de la calle unas cuantas semanas. También padecí otra enfermedad infantil que, aunque no recuerdo el nombre, supuso una inyección diaria durante mucho tiempo. Guardé las jeringuillas desechables en un bote de apósitos lleno hasta arriba para no olvidar lo mal…
