LA ESPALDA DE BALTASAR
Muy de vez en cuando cometo la imprudencia de, a los postres, pedirme un americano con pistolas para no quedarme dormido en la sobremesa. Si se dan cuenta los que me rodean, me miran con cara de «¿Qué haces, loco?» y tratan de disuadirme.
El día de Reyes fue una de…
DOS HERMANAS
El otro día, alrededor de una mesa muy bien atendida y aún mejor pertrechada, cambiábamos impresiones los comensales sobre cuántos hijos nos hubiera gustado tener en comparación con los que tuvieron nuestros padres.
—Mínimo cuatro —defendimos la mayoría, en recuerdo de nuestras infancias felices con una escalera de hermanos con apenas dos años…
PALANTE
«Para atrás ni para coger impulso», decía un amigo para motivarse cuando cortó con su novia y parecía que el mundo se le caía encima. Nada más lejos de lo que le deparaba el futuro. Quizá ese saber empujarse fue el detonante de su avance y lo alejó de autocompadecerse.
«Qué pena me doy,…
… Y LOS NABOS EN ADVIENTO
Cada día como más tarde por una cuestión práctica. Si paro a las dos me dan la comida, y si lo hago a las tres, también. A ese momento del día lo he bautizado como «la hora del transitario». Incluso, si el cliente o el proveedor que me llama…
LA FIEBRE
Con la edad trato de aprender que debo evitar tomarme las cosas tan a la tremenda al comienzo de cualquier actividad o afición.
Casi nunca lo consigo.
Me acabo aburriendo de casi todo. Necesito nuevos estímulos. Nuevas sensaciones que aviven esa fiebre que pierde a mi cabeza, a mi organismo entero.
Me pasó con…
DÍCESELO
Cada vez que quedamos a comer con mi hija Marta y su flamante novio zanluqueño, la conversación gira en torno a las palabras y expresiones que nos diferencian. Aparte de su evidente ceceo frente a nuestro mayúsculo seseo, podríamos estar horas y horas jugando a adivina qué significa esto aquí y allá.
El viernes…
SUSHI TIME
—Jaime, tú mentilme a mí, tú no eres tlansportista; tú eres esclitor.
—Bueno, Diego, las dos cosas. ¿Quién te lo ha dicho?
—Juan, me lo ha dicho Juan, el peluquelo, que tiene todos tus liblos… digo libros —rectificó, divertido, mientras me servía un botellín de Sapporo y una tapa de edamame por cortesía…
HISTORIAS DE AMOR Y ODIO
Ayer, en el gimnasio, mientras pedaleaba en la estática, me reía abiertamente con los diálogos de La ciudad y los perros . Es la facilidad que tengo al leer en el teléfono. Así le saco partido a músculo y cerebro al unísono. La semana pasada, en el AVE camino de…
LA MAREÍTA
En Sevilla la figura de Juan Sebastián Elcano está presente por toda la ciudad. Por el río sube, deja a su paso una barriada y, más adelante, en la avenida de la Palmera, un monumento en su honor en la glorieta de los Marineros Voluntarios.
Sí, Sevilla no tiene mar, pero marinera es,…
EXCESO DE CELO
Una mañana, a primeros de julio del 79, Javier y yo nos levantamos temprano para coger el autobús de las diez del club militar, un minibús de color caqui que iba parando por las zonas de Sevilla donde había viviendas del Ejército.
Fuimos los únicos en la parada de la avenida de…
HOJA DE RUTA
Tener la sensación de saber por dónde se camina genera cierta tranquilidad.
Últimamente me estoy pegando unas palizas de currar que pa mí se quedan. Es como si, justo al salir a la orilla después del último baño veraniego, me hubiese enganchado una ola enorme que aún no me ha soltado y me…
DOY FE
«Una familia, una casa», ha dicho en el Congreso de los Diputados Gabriel Rufián, que no necesita presentación.
«No queremos una España de proletarios, sino de propietarios», pronunció el ministro franquista de la Vivienda, José Luis Arrese, en 1956.
Pues no —ya lo he dicho en alguna ocasión—, ni de política ni de…
