Jaime cumple su promesa y publica su primera novela. Hace treinta años, en el histórico Centro Español de Nuevas Profesiones de Sevilla, aprendió con don Julio dela Rosa que hay que escribir como se habla; con naturalidad.
«No era mi ambición profesional, aunque vivir encima del negocio y tener el mejor bacalao de la ciudad se acerca mucho a un sueño imaginado en una tarde veraniega bajo el sol».
No busques más, que no hay
Jaime cumple su promesa y publica su primera novela. Hace treinta años, en el histórico Centro Español de Nuevas Profesiones de Sevilla, aprendió con don Julio dela Rosa que hay que escribir como se habla; con naturalidad.
«No era mi ambición profesional, aunque vivir encima del negocio y tener el mejor bacalao de la ciudad se acerca mucho a un sueño imaginado en una tarde veraniega bajo el sol».